Tres veces más rápido
Hablas a unas 150 palabras por minuto; escribes a 40. Ese correo que te llevaba cinco minutos ahora te lleva uno — y te queda mejor redactado.
Mantén un atajo, di lo que estás pensando, suéltalo. El texto se queda escrito donde tenías el cursor: el correo, WhatsApp, Word, el chat del trabajo, cualquier campo de tu ordenador.
No es que escribas lento. Es que piensas más rápido de lo que tus dedos pueden seguir, y en ese desfase se te va el día: correos que aplazas, mensajes que dejas en visto, ideas que se enfrían mientras las tecleas. Pilot Voice borra ese peaje.
Hablas a unas 150 palabras por minuto; escribes a 40. Ese correo que te llevaba cinco minutos ahora te lleva uno — y te queda mejor redactado.
Cuando dictas no corriges mientras piensas. La idea sale completa y con tu tono, antes de que se enfríe o la simplifiques por pereza de escribirla.
Las manos, el cuello, la espalda. Después de ocho horas de teclado, decir lo que necesitas decir se siente como respirar.
No hay que abrir nada ni aprender nada. Pilot Voice vive arriba, en la barra del sistema, y escribe dentro de la app que tengas delante.
En Mac, ⌥ + Espacio. En Windows, Ctrl + Shift + Espacio. Si prefieres otra combinación, la cambias en dos clics.
Sin voz de robot y sin ir dictando «coma» ni «punto». Habla como le hablarías a una persona: el modelo puntúa por ti.
El texto aparece escrito donde tenías el cursor. Nada que copiar, nada que pegar, ninguna ventana que cerrar.
Pilot Voice no es un editor al que tienes que entrar y del que después hay que copiar. Si en la pantalla hay un campo donde se puede escribir, ahí puedes dictar.
La bandeja que mirabas con pereza se vacía hablando. Respuestas largas, con matices, dichas en el tiempo que antes te llevaba escribir «te confirmo luego».
WhatsApp, Slack, Teams. Contestas mientras andas por la oficina, con la naturalidad de un audio pero dejando texto que el otro puede leer y buscar.
La página en blanco deja de dar miedo cuando el primer borrador lo cuentas en voz alta. Después editas — que es lo que sí se te da bien.
Los prompts largos y bien explicados que no escribías por pereza, ahora los dictas enteros. Y la IA te responde mucho mejor cuando le cuentas todo.
Todo el reconocimiento ocurre dentro de tu máquina. No hay audio subiendo a la nube, no hay un servidor ajeno escuchando lo que dictas, no hay una cuenta guardando tus palabras. Dictas la cifra del contrato, el diagnóstico del paciente o la conversación difícil con un empleado, y eso se queda contigo.
El modelo de voz se descarga una vez y vive en tu disco. Tu audio se procesa ahí y se descarta: no se sube, no se comparte, no se usa para entrenar nada.
Después de la primera descarga puedes dictar en un avión, en el campo sin cobertura o con el wifi caído. Lo local no se cae cuando se cae la nube.
No hay correo que dar, contraseña que inventar ni suscripción que cancelar después. Instalas, dictas, y nadie del otro lado sabe siquiera que existes.
Los dictados por voz que conoces cobran por minuto porque cada palabra tuya viaja a un servidor que alguien tiene que pagar. Pilot Voice no funciona así: el modelo corre en tu ordenador. Donde no hay servidor no hay factura — ni para nosotros ni para ti.
Sin suscripción, sin paquetes de minutos, sin límite de palabras. Dicta ocho horas al día todos los días: cuesta exactamente lo mismo.
No hay viaje de ida y vuelta a un centro de datos ni cola detrás de otros usuarios. Sueltas el atajo y el texto ya está ahí.
El modelo local que Pilot Voice trae afinado viene de Atenea, la casa de inteligencia artificial detrás de Pilot. La misma tecnología que se cobra por minuto en otros sitios, corriendo gratis en tu equipo.
Todo esto viene puesto y funcionando desde el primer minuto. No hace falta tocar nada, pero si te gusta ajustar, se ajusta.
Viene con ⌥ Espacio en Mac y Ctrl + Shift + Espacio en Windows. Grabas la combinación que quieras desde Ajustes; si otra app ya la usa, te avisa en el momento.
Turbo (el recomendado, 574 MB), Turbo de máxima calidad, y uno compacto de 264 MB para equipos con poca memoria. Se descargan solos y la descarga se reanuda si se corta.
Eliges qué micrófono usa y ves el nivel de entrada en vivo mientras hablas. Si la barra no se mueve, ya sabes que ese micrófono no te está escuchando — antes de dictar media hora en balde.
Fija el idioma del dictado o deja que lo detecte solo. La app misma también está en español y en inglés.
Guarda lo que dictaste para que puedas copiarlo de nuevo, todo en tu equipo. Se apaga con un interruptor y se vacía con un botón.
Vive discreto en la barra del sistema y está listo cuando enciendes el ordenador. Si no lo quieres así, lo desactivas.
Si quieres que además puntúe y dé formato, puedes conectar tu propia clave de OpenAI, Groq o Anthropic. Es opcional, viene apagado de fábrica, y la clave se guarda en el Llavero de macOS o el Administrador de credenciales de Windows.
Instalador universal para Mac (Intel y Apple Silicon, macOS 13 o superior) e instalador para Windows 10 y 11. Mismo dictado, mismo atajo, mismos ajustes.
Descarga directa, sin cuenta y sin tarjeta. La primera vez baja el modelo de voz una sola vez, y en un minuto estás hablando.
Y para la cabeza, después del corazón: la primera vez, Pilot Voice descarga el modelo de voz (unos 574 MB del modelo recomendado) y te pide permiso de micrófono; en Mac pide además el permiso de Accesibilidad, que es lo que le deja escribir el texto dentro de la app donde estés. Después de eso, el dictado corre entero en tu equipo y sin internet.
macOS: requiere macOS 13 o superior; el instalador es universal (Intel y Apple Silicon) y está firmado y notarizado por Apple. Windows: Windows 10 u 11 de 64 bits; el instalador todavía no está firmado, así que Windows puede mostrar un aviso de SmartScreen — haz clic en «Más información» → «Ejecutar de todas formas».
Preguntas frecuentes
Es dictado por voz para Mac y Windows: mantienes un atajo, hablas, y el texto aparece escrito donde tenías el cursor, en cualquier app: el correo, WhatsApp, Word, el chat del trabajo.
Es gratis, sin cuenta y sin límite de palabras: no hay suscripción ni paquetes de minutos. El modelo de voz corre en tu ordenador, y donde no hay servidor no hay factura.
No. Todo el reconocimiento ocurre dentro de tu máquina: el audio se procesa ahí y se descarta, no se sube, no se comparte y no se usa para entrenar nada. Después de la primera descarga del modelo, funciona sin internet.
En Mac viene con ⌥ Espacio y en Windows con Ctrl + Shift + Espacio. Puedes grabar la combinación que quieras desde Ajustes; si otra app ya la usa, te avisa en el momento.
Un Mac con macOS 13 o superior (Intel o Apple Silicon) o Windows 10 u 11 de 64 bits. La primera vez descarga el modelo de voz (unos 574 MB del modelo recomendado) y pide permiso de micrófono; en Mac pide además el permiso de Accesibilidad para escribir en la app donde estés.
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